Dra. Christelle Fournel
La consulta canina aparece como una excepción en las actividades de marketing de servicios. El soporte del servicio, un perro o un gato, está vivo y el prestador del servicio se ocupa de tres objetos de trabajo: el animal, el dueño de la mascota y la relación entre el animal y el dueño. En relación con esta compleja interacción triádica, poco se sabe sobre las habilidades implementadas por cada actor. ¿Cuáles son? ¿Cómo podríamos describirlas? ¿En qué medida ayudan a la producción del servicio? Para responder a estas preguntas de investigación, se filmaron las consultas veterinarias. Posteriormente, se realizaron entrevistas individuales con el veterinario y el dueño de la mascota.